viernes, 16 de marzo de 2018

Composición Nº4

A poboación española aumentou desde o século XIX nun 80% apesar da alta mortalidade das crises agrarias.
A economía do século XIX caracterizouse por un desenvolvemento lento e un atraso relativo respecto a outros países europeos. Tras unha etapa de estancamento a partir dos corenta comezou unha lenta recuperación que levou a un crecemento no último terzo do século.
A produción agraria tivo escasas innovacións técnicas e produtividade.O sector industrial implantouse só en Cataluña, no País Vasco e nalgunhas comarcas valencianas, polo escaso poder adquisitivo da poboación.
Os grandes cambios sociais producíronse no último terzo do século, consolidouse a sociedade de clases cunha maioría da poboación que traballaba no campo ou na fábrica do obradoiro. As clases populares, aínda que pronto demostraron o seu descontento con protestas sociais, adquiriron conciencia da súa situación a partir de 1868 por influencia do socialismo marxista e do anarquismo.
Ata o último século do terzo XIX, a loita obreira plasmouse en movementos de protesta de carácter espontáneo. As primeiras asociacións xurdiron en Cataluña, pero o primeiro episodio de loita obreira sucedeu en Alcoi. A loita contra o maquinismo provocou tamén a destrución de máquinas de fiar de 1864, e da primeira folga da historia de España, no verán de 1855. o das cigarreiras da Coruña de 1857, que destruíron as máquinas como vemos no Documento 1 do texto.
Desde o 1940 houbo asociacións de obreiros do téxtil catalán pero non estaban moi organizados. A primeira ideoloxía social foi o socialismo utópico. Pero o movemento obreiro baseouse no marxismo e no anarquismo. O marxismo afirmaba que nas sociedades industriais existe unha loita de clases entre a burguesía e os obreiros. Os anarquistas opoñíanse ó Estado e a política. Este descontento da clase obreira levou a protestas dos traballadores como vemos no Documento 2 “Señores Deputados das Cortes Constituíntes … desenvolvemento da nosa intelixencia, atender a todos os nosos intereses”.
Aínda que as primeiras ideas obreiristas se achegaron o mutualismo e ao cooperativismo o incipiente movemento obreiro español iniciouse desde 1868 cara ao anarquismo pola influencia da I Internacional ou Asociación Internacional de Traballadores (AIT) fundada en 1854. Documento 3 “Proba en verdade que atinxe a reis e pobos ... políglota e cosmopolita, que se titula a Asociación Internacional”.
A crise de 1898 xeneralizou un desexo de cambios no desprestixiado sistema político da restauración. Os primeiros anos da monarquía de Alfonso XII, caracterizáronse polos intentos dos novos líderes dos partidos dinásticos de reformar o sistema, pero os proxecto de rexeneración e de modernización fracasaron. O periodo de 1917 ata 1923 marcou a crise definitiva da Restauración. A inestabilidade política, o crecente protagonismo dos militares, a aguda conflictivade social e o problema colonial no protectorado de Marrocos, crearon un clima favorable a unha sumición autoritaria que sobreveu co golpe de estado do xeneral Primo de Rivera. O fracaso do rexeneracionismo autoritario da ditadura de Primo de Rivera arrastrou á propia monarquía, e abriu paso a implantación da República en abril de 1931.

A comezos do século XX, o movemento obreiro español mostraba aínda debilidade numérica, e ata a década de 1920 non se formou un verdadeiro sindicalismo de masas. O movemento obreiro estaba dividido en dúas correntes: o anarquismo, representado pola CNT, e o socialismo, representado pola UGT e o PSOE. A CNT xunto coa UGT son os protagonistas do Documento 4 “O proletariado organizado chegou así ao convencemento … a arma máis poderosa que posúe para reivindicar os seus dereitos”.

Mapa de divisiones administrativas de España después de J. Burgos


Mapa de divisiones administrativas de España antes de J. Burgos


Cuadro cronológico de Alfonso XII - Nuestros dias


sábado, 16 de diciembre de 2017

Composición historia - 1ª evaluación

COMENTARIO DE HISTORIA
Tras los sucesos de Aranjuez que hicieron abdicar a Carlos IV y provocaron la destitución de Godoy, la invasión napoleónica que pretendía ocupar la mayoría de la península, y el levantamiento popular del 2 de mayo en  Madrid; se iniciará un proceso histórico con consecuencias que definirían política y socialmente a la España del siglo XIX.
Tras estos sucesos, en 1808 comienza a reinar Fernando VII y con esto se inaugura la Historia Contemporánea de España. La guerra que finalmente daría paso a la nomenclatura de Fernando VII al trono de España, se sucedió desde 1808 con diversas batallas (como la de Bailén, la de Los Arapiles, la de Ciudad Rodrigo, San Marcial..) hasta su finalización con el Pacto de Valençay, en  el que se dieron por zanjadas las hostilidades y permitió la proclamación de dicho rey.
Esto, dio paso a una restauración del absolutismo que quiso borrar la obra legislativa de las Cortes de Cádiz (cuya obra legislativa pretendía desde su proceso de instauración iniciado en 1810, soberanía nacional, igualdad ante la ley y reformas como libertad de imprenta, suspenso de tributos, suprimir la tortura… y que no se promulgó hasta 1812 debido a la fuerte discusión sobre su modelo constitucional y monárquico, finalmente a dicha constitución se le daría el nombre de “La Pepa”) como se puede ver en el DOCUMENTO 1 , en el que el rey declara “mi real ánimo no es sólo no jurar ni acceder a dicha Constitución ni a decreto alguno de las Cortes generales y extraordinarias y de las ordinarias actualmente abiertas….”.
Después del tratado que daría por concluida la guerra en España con los franceses, el de Valençay, Fernando VII pudo volver a España, y en total desacuerdo con las Cortes de Cádiz y sus proposiciones legislativas, provocó el Decreto de Valencia, que supuso un golpe de estado restaurando todo el poder absoluto y aboliendo cualquier legislación de las Cortes de Cádiz. Con esta actitud, en España se produciría una vuelta al pasado, en la que volvería la represión y lo que daría lugar al primer exilio en esta Edad Contemporánea.
Esta represión y las nefastas políticas e ineficaces y mal aconsejados gobiernos de Fernando VII, dieron lugar a pronunciamientos militares y conspiraciones, que marcaron el ambiente político y social entre 1814 y 1820, en el que el malestar y los pronunciamientos eran frecuentes. Como podemos observar en el DOCUMENTO 2 , que se trata de un manifiesto dirigido a la Nación española de la Junta Provincial de Galicia presidida por Juan Díaz de Pordier en 1815, en el que se declara “obligados por la necesidad, viendo que la verdad no puede llegar a los oídos del rey, sitiado a toda hora por sus consejeros, tomamos la terrible resolución de reclamar con las armas en mano lo que ha negado a nuestras solicitudes…..”.
Después de estos continuos pronunciamientos militares, sería el 1 de enero de 1920, cuando el ejército dirigido por el teniente coronel Rafael Del Riego se sublevó, y provocó que el 10 de marzo de ese mismo año, Fernando VII tuviese que jurar la Constitución promulgada en 1812, conocida como “La Pepa”. DOCUMENTO 3 , como el propio rey Fernando VII expresaría “mientras yo meditaba maduramente con la solicitud propia de mi paternal corazón las variaciones de nuestro régimen fundamental que parecían más adaptables al carácter nacional …”.
Así, se produciría el pronunciamiento de Rafael de Riego, y Fernando VII juraría la constitución y formaría un gobierno formado por destacados liberales, lo que hizo que se recuperaran muchos decretos de las Cortes de Cádiz. En esta nueva etapa habría reformas políticas y económicas expresadas mediante dos vías, la prensa y las sociedades patrióticas. Dentro de este liberalismo político, surgieron dos posturas: una, con base popular, los exaltados; y otra con base institucional, los moderados. Con los moderados en el poder se pretendió reformar “la Pepa”, en un sentido más conservador, pero no llegaron a triunfar y levantaron el desacuerdo del rey, del bando exaltado, y también aparecería en acción la guerrilla realista. La Guardia Real intentó un golpe de estado, frenada por la Milicia Nacional junto con el gobierno de Madrid. A partir de ahí se formarían los gobiernos exaltados aumentando la presión internacional sobre la constitución. La Santa Alianza y Francia intervinieron, invadiendo España con los “Cien Mil Hijos de San Luis”. Así, en junio de 1823 las Cortes y el gobierno huyendo de este ejército marcharos hacia Cádiz, menos Fernando VII que se negó y fue declarado incapacitado por las Cortes. Los liberales resistirían en Cádiz hasta septiembre cuando liberaron al rey. Entonces, el 1 de octubre de 1823, Fernando VII restauraba su poder absoluto y ordenaría una persecución implacable contra los liberales.
De esta forma empezaría una nueva etapa con Fernando VII al frente de la corona española y poder absoluto. Esto provocó la ejecución del teniente general Rafael del Riego, y la abolición de cualquier legislación promovida en las Cortes de Cádiz, como nos presenta el mismo rey en el DOCUMENTO 4 , “ Sentado ya en el trono de San Fernando por la mano justa y sabia del Omnipotente, por las generosas resoluciones de mis poderosos aliados y por los denodados esfuerzos de mi primo….”.
De esta manera se daría paso a la llamada “década ominosa”, una época considerada como uno de los peores periodos de nuestra historia.

Mapa de Europa a finales del siglo XIX


Mapa de Europa principio del siglo XIX